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¿Qué es el apetito emocional?

apetito emocional

En muchas ocasiones hemos podido oír algo llamado apetito emocional sin saber a qué se refiere exactamente, y es que el estado de ánimo puede afectar de manera directa nuestras elecciones alimentarias, las emociones, el estrés, el aburrimiento y la tristeza condicionan directamente la forma de relacionarnos con la comida.Lo más importante es identificar si la alimentación es por necesidad, aburrimiento, tristeza, etc.  Ya que, el apetito emocional es el hábito de comer sin tener hambre, y más bien se hace en forma de respuesta a alguna emoción indeseable o un sentimiento. El hambre de forma fisiológica es aquel que da cada 3 o 4 horas y por esto, es que es recomendable comer pequeñas porciones en cortos lapsos de tiempo, evitando así la ansiedad.

 

¿Quién es el Responsable del apetito emocional?

Los principales responsables son aquellos receptores de la hormona del estrés, que están ubicados en las papilas gustativas, estos son los que se encargan de detectar todos aquellos sabores dulces, salados, ácidos o amargos.

Es decir, si una persona sufre un cambio hormonal, como en este caso es el estrés, la interacción con los alimentos se ve directamente afectada o alterada, por tal razón, es que la mayoría de las personas ingieren alimentos azucarados o dulces cuando están en circunstancias de tensión, ya que esto genera una sensación de tranquilidad y satisfacción.

 

Claves para llevar mejor el estrés sin necesidad de recurrir a la comida

Las claves dadas a continuación son fundamentales para minimizar el estrés, el cual genera ansiedad  y por tal razón se evita la ingesta de comida, ya que puede traer consecuencias para la salud de la persona y es muy conveniente saber estrategias para relajarse, estas son:

  • Realizar actividades que sean de agrado personal, ya sea en el punto de vista físico como el psicológico, para esto, es recomendable la práctica de deporte, vacaciones, descanso o cualquier técnica de relajación.
  • Aprender a manejar las emociones, sobre todo cuando generan tensión.
  • Evitar la ingesta de grandes alimentos al estar en situaciones de estrés, así como la ingesta de alcohol o cafeína.
  • Organizar las actividades y poner en orden las prioridades.
  • Mantener expectativas realistas, sin esperar demasiado de uno mismo o de los demás. Ya que si las cosas no salen como se espera puede generar frustración o sentimientos negativos.
  • Rodearse de personas de confianza, con quien se pueda compartir las emociones, ya sean negativas o positivas.
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