Prepara la tarta de queso perfecta

Trozo de queso servida en un plato con mermelada por encima

La tarta de queso está sin duda en el podio de los postres más amados del mundo. No importa si prefieres la tarta de queso sin horno, o la clásica New York Cheesecake, cualquiera de las tartas de queso que escojas triunfarán

Otra de las ventajas de la tarta de queso es que se adapta muy bien a cualquier evento. Pueden ser una de las recetas de postres que más podéis preparar ya sea como postre, merienda o como tartas de cumpleaños. Lo cierto es que quedan siempre perfectas, y son muy fáciles de preparar.  ¡Esperamos que disfrutes elaborando esta deliciosa tarta de queso!

 

INGREDIENTES

1 paquete de galletas María (o similares)

60 gramos de mantequilla

450 gramos de queso crema

135 gramos de nata o yogur griego

130 gramos de azúcar

3 huevos

2 cucharadas de harina

Media cucharada de extracto de vainilla

 

PREPARACION

Vamos a iniciar precalentando el horno a 200 grados.

Ahora para nuestra tarta de queso preparamos la base de galleta. Para esto, desmenuzamos las galletas con ayuda de un robot de cocina, o bien metiéndolas en una bolsa y golpeándolas con un rodillo, hasta conseguir un polvo fino.

Aparte, fundimos la mantequilla y la mezclamos con la galleta en polvo.

Cubrimos la base de un molde desmontable de 18-20 cm con papel de horno, distribuimos encima la masa de galleta, presionando bien con una cuchara o con las manos, luego introducimos la base en el congelador mientras que preparamos el relleno de nuestra tarta de queso.

Para preparar el relleno de la tarta de queso, batimos el queso crema con unas varillas, agregamos el azúcar, la nata (o yogur), la vainilla, el limón y la harina, hasta conseguir una crema uniforme y plana.

Agregamos ahora los huevos de uno en uno sin batir mucho, lo justo a fin de que se incorporen y no coja mucho aire la masa. Ponemos la mezcla de queso sobre la base de galletas que habíamos preparado anteriormente.

Introducimos nuestra tarta de queso en el horno, y la dejamos por 10 minutos a 200 grados. Más tarde bajamos la temperatura a 90 grados y la dejamos en el horno a lo largo de 30 minutos más. El interior de la tarta de queso, al moverlo, va a parecer un flan.

Pasado este tiempo, dejamos la tarta de queso en el horno apagado unas horas. Una vez esté la tarta de queso a temperatura ambiente, la llevamos al frigo hasta el momento en que esté completamente fría. Te recomendamos que la hagas el día de antes de consumirla.

 

AÑADE MERMELADA COMO COBERTURA

Para una tarta de queso al estilo New York Cheesecake no puede faltar la cobertura de mermelada de frambuesa. Para esto hidratamos la hoja de gelatina en un vaso de agua fría a lo largo de 5 minutos. En un cazo aparte, calentamos las frambuesas lavadas con el jugo de limón y el azúcar, y removemos continuamente, desmenuzando al tiempo las frambuesas.

Si os incordian las pepitas podéis colar la salsa de frambuesa ya antes del siguiente paso. Cuando la salsa de frambuesa esté bien caliente, y desmenuzada a nuestro gusto, incorporamos la gelatina bien escurrida a esta mezcla, removiendo hasta el momento en que se disuelva plenamente.

Distribuimos la salsa de frambuesa sobre la tarta de queso y la guardamos nuevamente en la nevera hasta el momento en que vayamos a consumirla.

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